POR LA REELECCION DE CRISTINA FERNANDEZ COMO PRESIDENTA DE LA NACIÓN EL 23 DE OCTUBRE DEL 2011
Del voto de la mujer depende ahora que una mujer continúe en la Presidencia de la Nación o que su lugar sea ocupado por los patriarcas opresores del género femenino. Todas las actividades políticas de casi todos los dirigentes de la oposición confluyen en un mismo objetivo: restablecer el reinado del patriarcado. Para lograr este fin desprestigian ofensivamente a una mujer que ha llegado por sus propios méritos al más alto cargo político
de la Nación . Acuso a los principales dirigentes de la oposición y a dos grandes diarios de Buenos Aires de hostigar y descalificar sistemáticamente a una mujer , actualmente Presidenta de la Nación, utilizando los más bajos recursos para persuadir al lector. Como mujer, como candidata a ser reelegida Presidenta de la República, Cristina Fernández merece el respeto y la consideración de todos los argentinos y de todas las argentinas. En un país, Argentina, donde anualmente centenares de mujeres son asesinadas por varones, donde anualmente se cometen miles de violaciones y de agresiones contra mujeres, es absolutamente inadmisible que dirigentes políticos que aparecen públicamente ante la Nación y que tienen el deber de educar al pueblo dando un ejemplo de amabilidad y de respeto hacia la mujer, agredan encarnizadamente a una mujer que representa al país ante el mundo. Dos grandes diarios de Buenos Aires, cuya obligación es informar al ciudadano, han dejado de informar al lector y se dedican a participar en una campaña electoral contra Cristina Fernández, olvidando que son medios de comunicación y no órganos de partidos políticos.Por la manera como las fuerzas opositoras atacan a una mujer puede deducirse cómo tratarán mañana al género femenino, cómo avasallarán las conquistas de la mujer si llegaran a tomar el poder. Me limito a dar dos ejemplos:Un jefe de la oposición hizo comentarios obscenos ante los medios de comunicación con motivo de una amable llamada telefónica de la Presidenta. Un ex –Presidente se une a la campaña de desprestigio de la prensa porteña contra Cristina.Con estas actitudes, los representantes políticos de la oposición cometen abiertamente una apología del maltrato a la mujer.Es sorprendente que, a pesar de la masiva campaña electoral de algunos grandes medios de comunicación, el electorado no se dejó influir y más del 50% de los ciudadanos votó por Cristina. El resultado de las elecciones primarias de agosto del 2011 no fue sólo en apoyo al gobierno de Cristina, fue también en repudio al público maltrato de una mujer. Correspondea la ciudadanía y en especial a las mujeres sentir indignación por las infundadas descalificaciones a las que los políticos sometieron a una mujer actualmente Presidenta de la Nación.Resulta más incompresible esa campaña de desprestigio si consideramos que el gobierno de Cristina representa un equilibrio entre posiciones opuestas de derecha y de izquierda. Puede definirse al gobierno de Cristina como un camino del medio, de conciliación de extremos opuestos, porque permite las críticas y las acciones de todas las tendencias. Por esta razón, la Presidencia de Cristina coincide con la tendencia básica del budismo, que es precisamente un camino del medio (madhyamika).Por todo lo expuesto hago un llamado a las mujeres argentinas para que el 23 de octubre del 2011 voten por la Dra. Cristina Fernández. Es esencial mantener la administración central del país en manos de una mujer que, sin lugar a dudas, tiene todas las cualidades que se requieren para conducir la República : inteligencia, bondad, compasión. Solamente el liderazgo de una mujer en la Presidencia de la Nación garantizará que los derechos de la mujer seguirán siendo reconocidos y respetados y que no serán menoscabados por un nuevo equipo de patriarcas ávidos como siempre de poder, ávidos de enriquecimiento ilícito y ansiosos por restablecerla milenaria opresión de la mujer. La caída de Cristina significaría un retroceso histórico para la mujer y el retorno del despotismo y de la tiranía de los patriarcas. La elección del 23 de octubre no tiene sólo un significado político, tiene también una inmensa importancia histórica como posibilidad de transición hacia una época de libración de la mujer, hacia una época en la cual la mujer será la conductora de la humanidad.
Que recuerden las mujeres que acudan a votar, los miles de años durante los cuales el varón, los patriarcas, las privaron de todos los derechos, las mantuvieron en la casi esclavitud del hogar y las obligaron a prostituirse mediante el uso de la fuerza.Que recuerde toda mujer que acuda a votar los siglos de patriarcado en los que el hombre reprimió a la mujer anulando sus posibilidades de desarrollo personal, familiar, profesional, social, artístico y espiritual. Que recuerden las mujeres al votar, la violencia que el varón ejerció y aún hoy ejerce contra la mujer. Votar por Cristina significa votar por el fin del terrible maltrato que sufrió y sufre la mujer a manos del hombre; significa dar un paso más hacia la liberación de la mujer.Contra mi propuesta podría argumentarse que bajo el gobierno de Cristina hubo casos de corrupción. Al respecto me atrevo a afirmar que la corrupción es, principalmente, una tendencia y hábito del hombre, y que solamente restringiendo al varón el acceso a cargos públicos se evitará la corrupción. Creo que Cristina hizo todo lo posible por mejorar la administración del país desde la Presidencia de la Nación, pero siempre estuvo rodeada por hombres, su entorno le fue impuesto por el varón. Si otra vez un hombre asume la Presidencia de la Nación, se puede tener la plena certeza de que inmediatamente será rodeado por nuevos patriarcas que tomarán el poder para destruir las reivindicaciones obtenidas en los años degobierno de Cristina. Demos mediante nuestro voto otra oportunidad a la mujer para que, desde la Presidencia de la Nación, siga difundiendo en el país la energía femenina de la compasión y de la sabiduría, atributos primigenios de la mujer.Hago también un llamado a todos los hombres argentinos para que voten por la continuidad del mandato presidencial de Cristina. Habiendo reconocido las elevadas cualidades que tienetoda mujer, y sintiendo arrepentimiento por los siglos en los que mantuvo en la opresión a la mujer, el hombre argentino debería también votar por Cristina como Presidenta de la República.La tendencia histórica actual conduce a la mujer a asumir los cargos políticos, sociales y culturales más altos. El género femenino está emergiendo como una fuerza de renovaciónen el horizonte histórico mundial superando los obstáculos que el hombre puso en su camino.Este despertar de la mujer y su universal exaltación anuncia a la Humanidad la entrada a la Edad de Oro.
Licenciado Julio César Forcat Escritor y Profesor Universitario
Monje laico de la Escuela Drukpa Kagyu de Budismo Tibetano
Belén, provincia de Catamarca, octubre del 2011 e-mail: jcforcat@gmail.com
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